La estaciones

Magnolia, por Hermann Hesse. Año 1.928.

Las estaciones

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Áspero.
Desengaño.
Otra vez.
Melancolía.
Acuarela.
Flor.
Nueva y azul.
Y tu yo.
Tan cansado.
Extraña primavera.

Fin

En abril

Cabeza de hombre, por Louis Soutter. Año 1.942.

En abril

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Atardece.
Lento.
Cansado corazón.
Trozo a trozo
los pájaros
se llevan el sol.
Seco ya.
Descolor.
Paisaje gris.
Pena azul.
En abril.

Fin

Rezar

Lucifer o el ángel caído. Ilustración de Gustave Doré.

Rezar

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En ningún sitio
tu pecho.
Pocas palabras.
Dolor de los pecados.
Estar muerto.
Soñar una nube.
Hace cuánto.
Corazón de niño.
Seco.
Sin adorno.
Duele.
No olvidar alguna vez.
La tristeza.
Todavía al acostarse.
Rezar.

Fin

Diario de S.

Ciruelo floreciente y luna, por Ohara Koson (años 1.877 a 1.945)

Abril, 6, noche. ¿Es ya luna llena?

Descolor

El sangrante (Der Blutende), por Max Oppenheimer. Año 1.911.

Descolor

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No respirar.
A veces lo querrías.
Las sales.
Los amargos.
Las cenizas.
Del aire crudo.
Gris.
Gris descolor.
Sobre la pared.
Llora.
Silencio.
Y en tus penas
un ruido.
No termina.

Fin

Diario de S.

Melancolía I, grabado por Alberto Durero. Año 1.514.

Abril, 3, noche. “Hemos de hablar hasta no tener nada más que decir. Hasta que se nos agoten las palabras y los pensamientos, para sentir entonces el vacío de lo indecible y de lo impensable: no en torno a nosotros, sino en nuestro interior”. De Melancolía. Lázló Földényi.

Diario de S.

Operación, por Max Oppenheimer. Año 1.912.

Abril, 2, tarde. Cuando termine de llover, pienso, saldré a pasear. Saldré a pasear cuando termine de llover. Me gusta cómo se queda el aire. Respirar. Huele a limpio. La gente sale también. Algunos a buscar caracoles. Y a cogerlos. A buscarlos y a cogerlos. En esta época. Me gusta mirarlos. Cómo se agachan. Cómo buscan y cogen y llenan sus bolsas. A lo mejor piensan como yo. Mientras llueve aún. A lo mejor piensan: cuando termine de llover, saldré. Ayer llovió también y salí también. Pensé en salir mientras llovía aún, en salir cuando terminara de llover, y salí, terminó de llover y salí. Y vi un caracol. Roto. Contra la acera En un trozo de acera cerca de la hierba ya. Del parque. ¿Estaría regresando a lo verde o saldría de él? Lo pensaba cuando lo vi. No, no cuando lo vi: al poco de verlo. Cuando todavía parece que lo estás viendo. Lo que sea. Cuando te alejas y lo sientes en la nuca y parece que tienes ojos detrás y que todavía ves lo que sea. A lo mejor el animal lo pensaba también. De algún modo. Lo de la lluvia y lo de salir. A lo mejor se decía: cuando termine de llover, salgo. Y salió.