Rezar

Lucifer o el ángel caído. Ilustración de Gustave Doré.

Rezar

— — — — — — —

En ningún sitio
tu pecho.
Pocas palabras.
Dolor de los pecados.
Estar muerto.
Soñar una nube.
Hace cuánto.
Corazón de niño.
Seco.
Sin adorno.
Duele.
No olvidar alguna vez.
La tristeza.
Todavía al acostarse.
Rezar.

Fin

Diario de S.

Ciruelo floreciente y luna, por Ohara Koson (años 1.877 a 1.945)

Abril, 6, noche. ¿Es ya luna llena?

Descolor

El sangrante (Der Blutende), por Max Oppenheimer. Año 1.911.

Descolor

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No respirar.
A veces lo querrías.
Las sales.
Los amargos.
Las cenizas.
Del aire crudo.
Gris.
Gris descolor.
Sobre la pared.
Llora.
Silencio.
Y en tus penas
un ruido.
No termina.

Fin

Diario de S.

Melancolía I, grabado por Alberto Durero. Año 1.514.

Abril, 3, noche. “Hemos de hablar hasta no tener nada más que decir. Hasta que se nos agoten las palabras y los pensamientos, para sentir entonces el vacío de lo indecible y de lo impensable: no en torno a nosotros, sino en nuestro interior”. De Melancolía. Lázló Földényi.

Diario de S.

Operación, por Max Oppenheimer. Año 1.912.

Abril, 2, tarde. Cuando termine de llover, pienso, saldré a pasear. Saldré a pasear cuando termine de llover. Me gusta cómo se queda el aire. Respirar. Huele a limpio. La gente sale también. Algunos a buscar caracoles. Y a cogerlos. A buscarlos y a cogerlos. En esta época. Me gusta mirarlos. Cómo se agachan. Cómo buscan y cogen y llenan sus bolsas. A lo mejor piensan como yo. Mientras llueve aún. A lo mejor piensan: cuando termine de llover, saldré. Ayer llovió también y salí también. Pensé en salir mientras llovía aún, en salir cuando terminara de llover, y salí, terminó de llover y salí. Y vi un caracol. Roto. Contra la acera En un trozo de acera cerca de la hierba ya. Del parque. ¿Estaría regresando a lo verde o saldría de él? Lo pensaba cuando lo vi. No, no cuando lo vi: al poco de verlo. Cuando todavía parece que lo estás viendo. Lo que sea. Cuando te alejas y lo sientes en la nuca y parece que tienes ojos detrás y que todavía ves lo que sea. A lo mejor el animal lo pensaba también. De algún modo. Lo de la lluvia y lo de salir. A lo mejor se decía: cuando termine de llover, salgo. Y salió.

Diario de S.

Hombre bostezando, de Pieter Brueghel el Viejo. Alrededor del año 1.560.

Abril, 1. Leo lo que leí anoche. Otra vez. Lo de Bernhard. No me canso. Hay cosas de las que te cansas. Pensar cansa. En la forma del agua. O en los anillos de Saturno. Pero en Bernhard no. Lo leo otra vez. Otra vez. Dice Bernhard: leemos un libro y nos leemos a nosotros mismos, por eso aborrecemos la lectura. No me canso de pensarlo. De leerlo. No me canso. Fuera hay luna. Aire suave. Azul claro. Silencio. Se está bien. Salgo al balcón. El vecino fuma enfrente. ¿Tampoco puede dormir? Se está bien aquí.

Daño al sol

Perro semihundido, por Francisco José de Goya y Lucientes. Años 1.820 a 1.823.

Daño al sol

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Tu ojo.
Como una piedra.
Otro atardecer.
Gota a gota.
Lentamente.
Ahogado.
Hundido.
Daño al sol.
Amargo.
Líquido silencio.
Cae de la ventana
una mancha.
Oscura.
Frágil.
Estremecida.
¿Qué pájaro es ese?

Fin